Una historia
Una vida... ... en el renacimiento... Un baile comienza, la gente se mueve con soltura, se deslizan al unísono... Reverencia, saludo... manos unidas y en arco... pliegue... danza. En la habitación de al lado... ... arrancan el vestido, dos musculosos brazos, mientras la dama deja de ser dama para convertirse en sumisa. Su boca abraza los pezones, aprieta sus pezones , mientras ella, sonrojada, busca sus biceps, acaricia su melena y sonríe cuando aprieta ambos hacia si. El vestido vuela por un instante y los ojos exclaman el placer que percibe. Lengua, dedos, caricias, suspiros, suspiros, suspiros... jadeos sonoros ... La "sumisa" ahora es ama, suelta los pantalones, empuja hacia abajo un poco y le sorprende cuando la agilidad de su pie, los lleva a sus tobillos. Juegan en un acelerado frenesí, chupan, lamen, muerden, cogen, presionan, penetra... Cada movimiento musical es una nueva postura, cada movimiento musical es una nueva explosión. Practican el arte... Purushayata, arco...