Me ahogó su media sonrisa,
me atragantó esa indiferencia,
escuchándole y bebiendo
mientras él hablaba con otros.

Abrí el portón para recuperar el aliento
y observé aquella cueva en que vivía
mientras me importaba tanto,
tanto,
que siempre le mezclaba en mi tiempo
y le regalaba mi dignidad,
aunque sólo de vez en cuando.

Era tanto que a menudo dormía con los ojos abiertos
esperando encontrarle allí, mirándome de frente.

Pero nunca llegué a dormir. Por eso, no desperté...



Me fui.

5 comentaris:

  1. Punset dijo una vez que habían mas universos que realidades.
    Pueden haber tal cantidad de universo que abarquen tantas realidades que uno pueda imaginar, y que a falta de mas imaginación o posibilidades, estos deban repetirse...
    Un universo en el que el mar es tan grande, que se derrama en el espacio, fluyendo por el planeta vecino. Universos en los que gobiernan las adas y son jueces y vigilantes de los hombres. El universo en el que hablan solos los sentimientos y no se escuchan palabras. 3 universos en los que la energía se extrae de los besos. Y uno solo, no mas que un universo, perfecto.
    Hay tantos e incluso mas universos que realidades, solo es cuestión de elegir bien y vivir. Siempre hay tiempo de cambiar y mejorar.

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  2. Es cuestión de cambiar de universo, entonces. Allá voy.

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  3. Reconozco que a mí sólo me interesan el universo de los sentimientos y el de las sonrisas. Yo vivo en ambos a la vez; los demás que los disfruten otros.

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  4. El Universo de las sonrisas es de los mejores que conocí. Después de unos meses de forastera en un río de empatía extrema, vuelvo a cabalgar entre el universo de la sonrisa y el de la sorna, seguro que conoceis los increíbles contrastes de su cielo.

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  5. Universos dispares tantos como sonrisas faltan por regalar.
    Un saludo :) nos vemos en Zero Art.

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